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RETIRO SACERDOTAL EN MEDUGORJE

del 1 al 6 de julio 2002

           Vengo de Medugorje, un pueblo de la antigua Yugoslavia que está a tres horas de autobús de Sarajevo y a sólo media de Mostar la actual capital de Croacia.

Medugorje es un lugar especial porque la Virgen se aparece todos los días desde el año 1981. Un grupo de gente muy joven veían a la Virgen todas las tardes y después de veinte y un año siguen viéndola. Los jóvenes han crecido y algunos de ellos son actualmente padres y madres de familia. 

La historia es muy bonita. Estos niños corrían y se escondían de la policía comunista y todas las tardes eran fieles a la cita con la Virgen. El pueblo que es muy pequeño donde todos son familia, parientes o vecinos corrían tras ellos. Algunas veces la policía les impedía el paso a la iglesia y el pueblo entero se arrodillaba en la explanada. Un día Jacobo que contaba sólo diez añitos, le dijo al párroco que tenía un mensaje de la Virgen para el pueblo, entonces el párroco lo montó encima del altar para que la gente lo viera y les dijo lo siguiente: la Virgen pide: “Rezad el Rosario todos los días, rezad juntos”. La gente estaba dispuesta a rezar como así lo hicieron. Pero había que rezar con el corazón lo que significaba: “cada uno debe perdonar a su prójimo. Encontrad en vuestro corazón a vuestros enemigos y rezad por ellos al Padre.” Hubo gran silencio, rezaron a la Virgen para que les iluminara y les ayudara. “Vamos a rezar un rosario para poder perdonar.” Rezaron y después de un largo silencio alguien, muy conflictivo dijo: “¡Señor, he perdonado. Te ruego perdóname!” Todos querían decir: “¡Hemos perdonado, perdónanos también tú!” Y todos buscaban una mano para apretarla. El párroco los citó para una celebración penitencial, convocó a cien  confesores que esparcidos por los viñedos colindantes a la iglesia recibían a los feligreses que con lágrimas confesaban sus pecados. Y así el pueblo entero se puso en marcha hacia una conversión del corazón. En el cielo, entre el monte y la iglesia, apareció en grandes caracteres como de fuego la palabra MIR, que significa PAZ.

Medugorje es un pueblo convertido desde el principio, un pueblo que reza y acompaña a los videntes y vive el mensaje de la Virgen. Todo esto se vivió en medio de mucho sufrimiento y persecución por las autoridades comunistas. Los padres de los jovencitos temían incluso por la integridad de sus hijos. El párroco fue condenado a tres años de cárcel, de los cuales cumplió sólo año y medio y ya no pudo volver más nunca al pueblo. Hoy Medugorje se ha convertido en un gran centro de peregrinaciones, el tercero después del Vaticano y del Santuario de la Virgen de Guadalupe en Méjico.

 El retiro bajo el lema SACERDOTES A LA ESCUELA DE LA VIRGEN, estaba convocado por los padres franciscanos de la parroquia. Los 430 sacerdotes que acudimos fuimos acogidos y hospedados gratuitamente por los vecinos del pueblo que nos abrieron sus casas. Incluso los pequeños hotelitos o residencias nos acogieron gratuitamente. Dios los bendiga y les de el ciento por uno.

El retiro estaba dirigido por el P, Grabriel Amorth, sacerdote exorcista del Vaticano; el franciscano Dominic Hession misionero irlandés en Africa del Sur; el doctor Philippe Madre de las comunidad de la Bienaventuranza; y el P. Jozo Zovko, franciscano de la parroquia.

El estudio y las meditaciones versaban sobre una cuestión muy de actualidad: EL SACERDOTE AL SERVICIO DE LA CURACIÓN Y DE LA LIBERACIÓN. Sus principales reflexiones giraron alrededor  de nuestra vida y nuestro ministerio:

·        El sacerdote está llamado a sanar, pero que también está herido.

·        El sacerdote al servicio de la sanación.

·        Todo sacerdote puede entrar en un carisma sacerdotal de sanación. Desde hace 25 años hay un desarrollo progresivo del carisma de sanación.

 Fueron días muy intensos de convivencia con sacerdotes venidos de todo el mundo. Había un sacerdote anciano de Corea del Norte que había sufrido tres años de cárcel y veinte de trabajos forzados.

 Una tarde Maria, una de las videntes, madre de tres hijos y embarazada del cuarto, vino a rezar con nosotros el Rosario a la hora en que la Virgen se le aparece por la tarde.  Cuando llegó la Virgen ella se quedó paralizada y todos quedamos en un gran silencio, durante unos veinte minutos. Cuando la Virgen se fue ella entonó el cántico de la Virgen, el Magnificat. A continuación nos explicó que nos había presentado a nosotros y a nuestras parroquias a la Madre y que le había pedido su bendición, y que la Virgen había extendido sus brazos sobre nosotros y había orado y nos había encomendado difundir por todo el mundo el mensaje de Medugorje. También nos trajo para cada uno un rosario que extendió a los pies del altar para que estuvieran allí durante la visita de la Virgen y de alguna manera recibieran la bendición de la Virgen. Fue una tarde maravillosa, inolvidable. Ahora de vuelta ala parroquia traigo la bendición de la Virgen para cada uno de mis parroquianos. Este es mi regalo de Medugorje.

En este lugar ha nacido una espiritualidad y todos cuantos se acercan vuelven con el corazón tocado, sobre todo un fuerte llamado a la oración y a la vida interior. Ha nacido una congregación religiosa de hombres y mujeres que cogen y atienden a los niños huérfanos de la guerra. Ha nacido también una obra maravillosa, “La comunidad Cenáculo” compuesta por adictos, que se rehabilitan de rodillas ante el Señor expuesto en la Custodia. Están presentes en cuarenta casas en todo el mundo. La radioemisora “Mir” medugorje que retransmite también en internet. Y otros muchos proyectos. Hay congresos para sacerdotes, matrimonios, familias. Ejercicios espirituales, retiros, jornadas de oración...

 A mi sacerdote he sentido la presencia de la Virgen. Ella me acompañará para que yo reconozca a Jesús como el Salvador y le deje comenzar la sanación de mi parroquia por mí.